Meditar es una actividad sencilla, pero dominarla no es fácil. Normalmente existen 3 problemas cuando empiezas a iniciarte en ella que vamos a solucionar ahora mismo.

Meditar va a ser algo muy sencillo cuando logres dominar estos problemas:

“Me duermo”

Esto es común, pero deberás preguntarte si no has dormido bien o tienes más cansancio, entonces te hace falta descansar más. Si no es así, puede ser que te relajes tanto, que te dejes llevar por la sensación. Algo contra lo que se debe luchar en la meditación es el apego: ese enganche por la sensación placentera que en este caso es el sueño.

¿Cómo lo solucionas?

  1. Duerme. Lo mejor es que si tienes demasiado sueño, tomes una siesta y hagas la meditación en un momento en el que te sientas más despierto.
  2. Meditar con los ojos abiertos. Sólo baja la mirada al piso y no cierres los ojos. Te será de gran ayuda.
  3. Cambia el objeto de atención. Si es la respiración, te vas a relajar, así que pon atención a las sensaciones de tu cuerpo, tus pensamientos o emociones.
  4. Medita caminando. El movimiento te activa y además, puedes meditar.
“Me da ansiedad”

A muchas personas que están iniciando les suele ocurrir esto. Lo mejor que puedes hacer es identificar qué es lo que no está provocando esta sensación: ¿estás inquieto por alguna situación? ¿Comiste algo que te hiciera sentir así, como café? ¿Sientes que deberías estar haciendo algo diferente o importante?

Tener en cuenta qué te hace sentir de esta manera te ayudará a gestionar la emoción y entender qué ocurre.

¿Qué puedes hacer?

Convierte a esa ansiedad o nerviosismo el sentimiento de atención en tu meditación; esa va a ser la emoción en la que te vas a concentrar, la vas a observar, analizar, entender qué tan fuerte o pasajera es. Se consciente de esa sensación desde afuera y déjala ser e irse. Si eres capaz de empezar a respirar profundamente y sientes tranquilidad, podrás dominar esa ansiedad.

“No me concentro”

Así pasa; cuando por fin te dispones a meditar, cuando por fin tienes esos 10 minutos de paz no logras concentrarte. Es probable que tu mente vaya de un lugar a otro y no puedas controlar tus pensamientos.

Lo que no sabes es que esto también es meditar y no está mal lo que te ocurre. Como hemos platicado, meditar consciste en ser consciente del momento, el mindfulness es ser consciente del ahora y estás siendo completamente consciente de esa sensación de descontrol y de dispersión.

¿Cómo lo arreglo?

Deja de preocuparte porque no puedes, deja que pase y sin darte cuenta poco a poco podrás poner más atención en lo que realmente quieres. Para meditar necesitas pasar por este lugar de dispersión, así lograr entender qué es, sabes que pasará y sabrás cómo evitarla.

Meditar es cosa de práctica. Deja que fluya con naturalidad y dale la oportunidad.

Meditar: 3 problemas comunes y cómo solucionarlos

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