¿Qué son las dimensiones del ser? ¿Te lo has preguntado? El ser humano en general siempre se ha preguntado quién es y para qué está en este mundo. Por eso existe la filosofía, la religión y la ciencia. Cada una, a su manera, han intentado descifrar qué hacemos en este mundo y si tenemos un propósito mucho más grande del que creemos.

Las dimensiones del ser nos construyen cómo personas, pero también van más allá a la dimensión espiritual. Por el momento, hablemos de 3 dimensiones:

1. Mente

Es quien rige; de aquí surgen los pensamientos, se procesan las emociones y mediante las órdenes que se dan desde acá, el cuerpo actúa. Siempre el cuerpo y la emoción van a estar bajo la supervisión de la mente, así sea real o imaginario lo que ella cree.

Podemos ejemplificar lo anterior con la ansiedad, ese estado de alerta crónico o patológico en el que muchísimas veces nos anticipamos a eventos que no han sucedido -y probablemente no sucederán-, pero el cuerpo y la emoción ya reaccionaron ante cualquier pensamiento que genere la mente y de ahí se origina ese estado de estrés que además, produce sustancias que provocan otros estados en el cuerpo como el insomnio, por ejemplo.

Entonces, este tren sin parar al que llamamos pensamiento y discurso mental nos da la idea de que hay un Yo que piensa.

2. Emoción

Si hay un Yo que piensa, también hay un Yo que siente porque tenemos emociones básicas como el miedo, la ira o la tristeza que también pasan por nuestra mente antes de sentirlas.

Las emociones nos dan estímulos sensoriales, estos pueden ser muy diferentes y variar de persona a persona. Así es como formamos nuestra personalidad: gustos musicales, estéticos, estilos de vida, formas de pensar, etc.

3. Cuerpo

De las dimensiones del ser, esta es la tercera y nos da la idea del Yo individual. ¿Por qué? Porque el cuerpo es mío y de nadie más y es la dimensión palpable y la que asocio con mi identidad.

Nadie puede saber qué siento, qué pienso y qué experimento más que yo y mi cuerpo. Y es a través de él que podemos experimentas las otras 2 dimensiones.

¿Hay algo más allá?

Sí, las dimensiones del ser no se limitan solamente a nosotros como cuerpo y lo que se relaciona de forma cercana a él, como las emociones y el pensamiento. Por eso es de gran ayuda el mindfulness y sus herramientas, como la meditación.

A través de él logramos encontrarla cuarta dimensión del ser: el espiritual que es un Yo esencial y rodea a las otras 3 dimensiones del ser.

Este tipo de consciencia sólo puede ser “descubierta” cuando nos sentamos como observadores de nosotros mismos y de lo que pasa con nosotros. Somos testigos y podemos observar nuestras otras dimensiones sin identificarnos con ellas o aferrarnos a ellas. Es en ese momento cuando nos damos cuenta que somos más de 3 dimensiones: que trascendemos y hay algo más allá de esta dimensión que aparenta ser finita.

Así que, es nuestra obligación atender a estas dimensiones del ser, no sólo a una o a 3, a esas 4 que siempre están ahí, siempre te acompañan y la forma más adecuada de ser consciente de ellas, de hacerlas evolucionar es la meditación y escuchar a tu Yo espiritual. Tal vez trata de decirte algo, pero no lo has escuchado o no sabes cómo hacerlo. ¿Qué tal que le das la oportunidad?

 

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