La empatía es mucho más que eso de “ponerse en los zapatos del otro”. Se refiere entre muchas cosas a escuchar, comprender y dar apoyo emocional.

Y es que la empatía suele ser un poco más compleja de lo que te imaginas, ya que implica al menos, 3 procesos distintos:

1. Empatía cognitiva

Este tipo de empatía surge cuando una persona intenta tomar la posición de otra frente a determinada situación para de algún modo entender su situación ante el suceso por el que está pasando. En pocas palabras, la empatía cognitiva es entender las emociones de la otra persona e imaginar cómo sería vivir la misma experiencia a través de sus ojos.

2. Empatía emocional

Es cuando te sientes afectado por el dolor o tristeza de un ser querido o persona que pasa por un momento difícil. Es un impacto natural y se le conoce como empatía emocional. Según la piscología, se puede se describe en 3 partes:

  1. Compartir la misma emoción que el otro.
  2. Sentir preocupación como respuesta a su dolor.
  3. Sentir compasión.

     

3. Simpatía

La empatía en forma de simpatía desde el punto de vista psicológico, hace referencia a la conexión que establecemos con los demás a través de sus valores y su manera de ver la vida. Cuando coincidimos con alguien en la forma de pensar, estilo de vida o en los ideales, es cuando establecemos un vínculo. Simpatizamos con la persona porque coincidimos en varias áreas, habilidades, características propias o hasta circunstancias.

Existen casos que pueden llegar a ser extremos; ocurren cuando en la interacción entre 2 personas, una de ellas está sintiendo tristeza o desesperación, la otra se contagia de esos sentimientos y los vivirá tan intensamente que queda atrapada en estas emociones qué sustituirán a las suyas.

Ahora ya conoces más sobre la empatía, ¿te identificas con alguna? ¡Eso es bueno porque logras comprender y entender lo que pasan los demás! Sólo intenta no entregarte demasiado al sentimiento para que logres ayudar a los demás sin dejarte abatir, pero, si sientes que ninguno de estos tipos te ajusta, tal vez es momento de empezar a trabajar en ella, escuchar a los demás con verdadera atención e intentar ver las cosas desde su perspectiva.

 Empatía: ponerse en los zapatos del otro no es suficiente

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